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jueves, 3 de junio de 2021

 

LOS BASES DE LOS INICIOS

 

Cada inicio implica cambios profundos, a veces inesperados otros planeados pero es sinónimo de movimiento, de lo que era y no es y lo que será; parece un trabalenguas pero en la experiencia es la realidad. Si algo he aprendido a través de los años es que sean duraderos o temporales los cambios conseguirán la meta dependiendo de las bases en las cuales se realice.

Un matrimonio que inicia con sueños formidables, ilusiones de felicidades y armonía, estará directamente relacionado con las bases que los conyugues lleguen a establecer y se comprometan a construir y preservar con el paso de los años, aun cuando la emotividad no sea la misma.

La misma regla se aplica a los estudiantes cuando empiezan la universidad, se sienten que pueden conquistar el mundo y que pronto saborearan el fruto del  éxito, pero igual las bases en disciplina  y compromiso determinarán el verdadero éxito.

Las bases para iniciar una construcción determinaran la fortaleza, durabilidad y soporte de ésta. No importa cuánto empeño se ponga en decorar el exterior lo más valioso serán las bases.

Hemos pasado unos dos años de pandemia, de cuarentenas y sin fin de situaciones de todos los matices, a todo nivel a escala planetaria; con la vacuna para este virus pareciera que se volverá a “una nueva normalidad”, es lento el proceso, perturbador en algunos casos; hay incertidumbre pero con alguna brisa de esperanza.

Pero han aparecido un cambio de escenario en todos los países y no hay persona que no este afectada por las cosas que estamos viendo y viviendo en este momento. Pensamos que lo peor era la pandemia, pero creo que nos equivocamos. Hay un movimiento tratando de instaurar una nueva era, en todas partes escuchamos de desórdenes sociales, políticos, morales, económicos, y pare usted de contar, cada uno con su propio eje problemático. Las luchas de los a favor y en contra de éste u otro es el pan de cada día, encontrándonos inmersos en decisiones que nos apremian a tomar posiciones con respecto a  nuestras bases, fundamentos e incluso ofreciéndonos una base “segura” como alternativa.

Qué bueno contar con la Palabra de Dios que nos guía y proporciona las bases que necesitamos para proveer seguridad, bienestar, estabilidad a nuestra vida. El Salmo 65 habla precisamente de ese Dios que merece la alabanza por sus obras que bendicen y propaga la bendición continuamente. Este salmo agradece por la continuidad de sus Obras en favor de la humanidad, una continuidad que es la base de la vida misma sobre la tierra

El Salmo 65 en el verso 11 dice:

Tú coronas el año con tus bienes,
y tus decisiones son fuente de abundancia. (BLPH)

Esta frase, me llamó tanto la atención porque si algo he estado muy consiente es que mis bases están en El, no importa cuán duro y difícil se pongan las cosas, sólo Él puede hacer que las cosas sucedan y se sostengan.

Pero el salmo habla que los inicios de los tiempos o estaciones en nuestras vidas deben ser coronados por Dios.

 ¿Qué significa que Dios corone mis inicios?

 ¿Es solo que Él sea el primero en todo?

 ¿Y de qué manera ese inicio debe tener la estructura divina presente para asegurar lo que Dios tiene para nosotros?

Todas están preguntas se me amontonaron en los pensamientos, sin lugar a dudas Dios me estaba llevando a estudiar cuidadosamente los tiempos que estamos viviendo y ver si realmente tienen la corona la Dios. Pero ¿Cuál es esa corona?

La corona siempre ha sido utilizada como símbolo del investimento de autoridad o primacía. Los reyes antiguos lo usaron y aún hoy en día se usan en diferentes eventos con el mismo concepto, pero la corona es puesta sobre la cabeza de alguien, no se le pone a un objeto, no se pone en un brazo, ni mucho menos en los pies. La corona sobre la cabeza es el asiento del poder en el ser humano, el centro de mando de todo el cuerpo, asiento de la inteligencia necesaria para llevar a cabo lo asignado.

Las temporadas en nuestras vidas, con todos los cambios que incluyen, sus inicios deben estar coronados por Dios, sus fundamentos o bases necesitan ser llenos de Dios para sostener y llegar a la meta. No podemos tener inicios llenos de nuestro “yo”, o con sueños  sin Dios y esperar que nos vaya bien, eso no pasará, seria engañarnos a nosotros mismos.

Puede haber vientos de cambios en los tiempos, pero ¿esta Dios presente? Aquí es donde la vigilancia debe ser exhaustiva, por muy linda la propaganda al ofrecernos bases que no tienen a Dios a nos alejan de sus principios, no son más engaños.

Sus caminos y decisiones que ordenan el universo, lo limitan y lo sostienen, son los mismos que están a nuestro favor cuando nuestras bases están en El.  Este tiempo será coronado, es decir cimentado en las estructuras de Dios, no acepte aliaciones extrañas, solo las de El.

No permita que tus bases sean socavadas o cambiadas, sólo nuestro Dios garantizará la bendición que trasciende y sostiene. Sus decisiones, Sus directrices no se negocian, nadie puede añadirle o quitarle, son suficientes en si mismas porque Dios la sostiene con la Palabra de Su poder, que creará lo necesario para el sostenimiento de nuestros sueños, nuestras familias, por nuestras vidas

Bendiciones