LOS BASES DE LOS INICIOS
Cada inicio implica
cambios profundos, a veces inesperados otros planeados pero es sinónimo de
movimiento, de lo que era y no es y lo que será; parece un trabalenguas pero en
la experiencia es la realidad. Si algo he aprendido a través de los años es que
sean duraderos o temporales los cambios conseguirán la meta dependiendo de las
bases en las cuales se realice.
Un matrimonio que
inicia con sueños formidables, ilusiones de felicidades y armonía, estará
directamente relacionado con las bases que los conyugues lleguen a establecer y
se comprometan a construir y preservar con el paso de los años, aun cuando la
emotividad no sea la misma.
La misma regla se
aplica a los estudiantes cuando empiezan la universidad, se sienten que pueden
conquistar el mundo y que pronto saborearan el fruto del éxito, pero igual las bases en disciplina y compromiso determinarán el verdadero éxito.
Las bases para
iniciar una construcción determinaran la fortaleza, durabilidad y soporte de
ésta. No importa cuánto empeño se ponga en decorar el exterior lo más valioso
serán las bases.
Hemos pasado unos
dos años de pandemia, de cuarentenas y sin fin de situaciones de todos los matices,
a todo nivel a escala planetaria; con la vacuna para este virus pareciera que
se volverá a “una nueva normalidad”, es lento el proceso, perturbador en
algunos casos; hay incertidumbre pero con alguna brisa de esperanza.
Pero han
aparecido un cambio de escenario en todos los países y no hay persona que no
este afectada por las cosas que estamos viendo y viviendo en este momento. Pensamos
que lo peor era la pandemia, pero creo que nos equivocamos. Hay un movimiento
tratando de instaurar una nueva era, en todas partes escuchamos de desórdenes
sociales, políticos, morales, económicos, y pare usted de contar, cada uno con
su propio eje problemático. Las luchas de los a favor y en contra de éste u
otro es el pan de cada día, encontrándonos inmersos en decisiones que nos apremian
a tomar posiciones con respecto a
nuestras bases, fundamentos e incluso ofreciéndonos una base “segura”
como alternativa.
Qué bueno contar
con la Palabra de Dios que nos guía y proporciona las bases que necesitamos
para proveer seguridad, bienestar, estabilidad a nuestra vida. El Salmo 65
habla precisamente de ese Dios que merece la alabanza por sus obras que
bendicen y propaga la bendición continuamente. Este salmo agradece por la
continuidad de sus Obras en favor de la humanidad, una continuidad que es la
base de la vida misma sobre la tierra
El Salmo 65 en el
verso 11 dice:
Tú
coronas el año con tus bienes,
y tus decisiones son fuente de abundancia. (BLPH)
Esta frase, me llamó tanto la atención porque si
algo he estado muy consiente es que mis bases están en El, no importa cuán duro
y difícil se pongan las cosas, sólo Él puede hacer que las cosas sucedan y se
sostengan.
Pero el salmo
habla que los inicios de los tiempos o estaciones en nuestras vidas deben ser
coronados por Dios.
¿Qué significa que Dios corone mis inicios?
¿Es solo que Él sea el primero en todo?
¿Y de qué manera ese inicio debe tener la
estructura divina presente para asegurar lo que Dios tiene para nosotros?
Todas están preguntas
se me amontonaron en los pensamientos, sin lugar a dudas Dios me estaba
llevando a estudiar cuidadosamente los tiempos que estamos viviendo y ver si
realmente tienen la corona la Dios. Pero ¿Cuál es esa corona?
La corona siempre
ha sido utilizada como símbolo del investimento de autoridad o primacía. Los reyes
antiguos lo usaron y aún hoy en día se usan en diferentes eventos con el mismo concepto,
pero la corona es puesta sobre la cabeza de alguien, no se le pone a un objeto,
no se pone en un brazo, ni mucho menos en los pies. La corona sobre la cabeza
es el asiento del poder en el ser humano, el centro de mando de todo el cuerpo,
asiento de la inteligencia necesaria para llevar a cabo lo asignado.
Las temporadas en
nuestras vidas, con todos los cambios que incluyen, sus inicios deben estar
coronados por Dios, sus fundamentos o bases necesitan ser llenos de Dios para
sostener y llegar a la meta. No podemos tener inicios llenos de nuestro “yo”, o
con sueños sin Dios y esperar que nos
vaya bien, eso no pasará, seria engañarnos a nosotros mismos.
Puede haber
vientos de cambios en los tiempos, pero ¿esta Dios presente? Aquí es donde la
vigilancia debe ser exhaustiva, por muy linda la propaganda al ofrecernos bases
que no tienen a Dios a nos alejan de sus principios, no son más engaños.
Sus caminos y
decisiones que ordenan el universo, lo limitan y lo sostienen, son los mismos
que están a nuestro favor cuando nuestras bases están en El. Este tiempo será coronado, es decir cimentado
en las estructuras de Dios, no acepte aliaciones extrañas, solo las de El.
No permita que
tus bases sean socavadas o cambiadas, sólo nuestro Dios garantizará la
bendición que trasciende y sostiene. Sus decisiones, Sus directrices no se
negocian, nadie puede añadirle o quitarle, son suficientes en si mismas porque
Dios la sostiene con la Palabra de Su poder, que creará lo necesario para el
sostenimiento de nuestros sueños, nuestras familias, por nuestras vidas
Bendiciones
