Desde el inicio de la humanidad Dios puso al hombre en un reino creado por Él para que el ser humano lo gobernara en su Nombre (por eso le dio su imagen como aval de autoridad Génesis 1:26-27) a manera de mayordomo al darle orden de sojuzgarla (gobernar), fructificar (multiplicar su presencia gubernamental en cada ámbito, a través de los hijos), llenad y señoread(no es más que un mandato de poner orden al reino terrestre creado en ese momento) Génesis 1:28; pero como más adelante el hombre desobedece la orden de Dios, pierde el derecho a gobernar según Génesis 3.
Sin embargo Dios no abandonó la idea con la habia creado inicialmente al hombre, que fuera su representante gubernamental en la tierra, fue por eso que dio una promesa en Génesis 3:15 donde preveía la caída del usurpador de mano de Uno que por nacimiento tendría el derecho legal de ejercer dominio.
Dando pasos a través de la historia humana descrita en la biblia, vemos cómo Dios llamó a un hombre llamado Noé en medio de una generación perversa, enjuicia esa generación con el diluvio Génesis 6:5-13, preservando a Noé y su familia para cumplir su promesa, ya a salvo y como únicos sobrevivientes la orden del Edén es repetida en Génesis 9:1. Luego los seres humanos otra vez desobedecen queriendo ser Dios, Dios en su misericordia para no destruirles confunde sus lenguas Génesis 11: 1-9. Nuevamente Dios en su intención incansable de hacer que el hombre cumpla la función para la cual fue creado llama a Abraham para cumplir en él, el designio divino de reincorporar al hombre a su rol de agente del reino de Dios dado una vez a Adán. Para eso le dio promesas que iniciaban en Abraham pero se mantendrían hasta la eternidad misma, pero a diferencia de las promesas anteriores, las promesas dadas a Abraham revelaban un avance del reino implicando de manera inequívoca a toda la humanidad Génesis 12:2-3, también un territorio donde esa autoridad y gobierno se manifestarían Génesis 12:7, y reyes o representantes gubernamentales Génesis 17:4-6. El establecimiento del reino se estaba completando paso a paso.
La simiente de Abraham se multiplicó, a través de su hijo Isaac, en su nieto Jacob quien se le cambió el nombre a Israel (Génesis 13-36) estos capítulos deben ser leídos y estudiados para mayor comprensión de hechos que siguen en el desarrollo de la revelación e institución del Reino entre los hombres.
En Génesis 37 al 50 vemos la historia de preservación de un reino incipiente protegido por uno de los imperios más poderosos y temidos de la Tierra, el imperio egipcio.
Dios anteló todo de manera que no solo los salvó del hambre sino también de ser exterminados como nación, porque fue una época de guerras épicas, donde Canaán tuvo guerras tribales por el poder con emigración de Asia y Europa como lo refiere la historia universal entre el 1650 A.C. y que no hubiesen sobrevivido por su pequeñez, fue en ese período de tiempo donde los llamados Reyes Pastores o Hicsos tomaron Egipto; facilitando la ascensión al poder de José como segundo después de Faraón gobernando hasta el 1525 a.c. quien a su vez por su influencia política resguardó a toda su familia en un zona prospera llamada Gosén favoreciendo el crecimiento y fortalecimiento del Reino hasta crear un temor tal en los egipcios que suscitó una orden de muerte de los niños varones por el Faraón de sangre egipcia que había retomado el trono, como lo dice la Biblia “un Faraón que no conocía a José” Éxodo 1:8. Dando inicio a la gran historia del Éxodo.
En el libro de Éxodo encontramos a Dios trayendo a la luz pública delante de las naciones su Reino a través del pueblo de Israel, desde su salida de Egipto hasta su establecimiento en Canaán hizo portentos, maravillas, milagros orientados a revelar el carácter de Su Reino invadiendo la tierra, y le revela a Israel en especial su labor como Nación en Éxodo 19:6, develando una de las características primordiales de las funciones gubernamentales del hombre que es el ser un mediador o sacerdote ante Dios, así como una comunidad de adoradores. Es en este período que el Reino toma fuerza y forma tanto legislativa como judicial con la entrega de los 10 mandamientos Éxodo 20; y los estatutos y ordenanzas que regían el diario vivir de los israelitas que a su vez revelaban un Dios Santo en su naturaleza innata que promovía la justicia proveyendo los mecanismos funcionales manifestantes de su envergadura. Con la Conquista de la Tierra Prometida bajo el mando de Josué se materializó una de las condiciones del reino contenidas en las Promesas: Un Territorio, con desmanes y dificultades como se aprecia en los libros de Jueces y Rut, que se completó en buena parte.
Durante la época de la monarquía, la imagen del Rey tomo lugar, como también reveló otro elemento importante del Reino como lo es la naturaleza divino-humana del Rey junto con la expresión del Dominio y eternidad de su Reinado, 2 Samuel 7:12-16, algo que los judíos pasaron por alto, pero particularmente importante a fin de devolver a la tierra su verdadero mayordomo respaldado por Dios mismo. Los libros Históricos, Poéticos y Proféticos de la Biblia enfatizaron, cada aspecto relevante de la Doctrina del Reino dimensionando inclusive la celestialidad en lo terreno.
Hasta este punto podemos definir los conceptos sobresalientes de la Doctrina del Reino que son a saber:
1.Autoridad: el poder, dominio de Dios, que expresamente manifiesta su grandeza y supremacía en todo y sobre todo, así como su legitimidad.
2.Territorio: lugar o realidad donde la Autoridad de Dios se hace palpable y/o visible tomando formas, identidad, pertenencia y destino.
3.Personas: son los entes sobre los cuales la autoridad es ejercida, viviendo en Su territorio.
Fue el Señor Jesucristo en su primera venida quién nos dio la revelación más profunda y completa del Reino, donde cada uno de los términos ocupa su lugar en el conocimiento y realidad de cada hijo de Dios, contextualizando en Sí mismo el Reino haciéndolo accesible hoy. Es así como nos topamos con la realidad que el Reino de Dios es hoy vivo y presente más que nunca y todo nacido de nuevo es ciudadano, participe de sus bendiciones, colaborador de su extensión y representante en su manifestación.
-El Reino es la autoridad de gobernar, es la soberanía de Jesús como rey como lo explicó en la parábola de Lucas 19:11-12, donde se detalla que fue a recibir un “reino” (autoridad para ejercer gobierno o autoridad) para volver y gobernar. Por eso el Reino se recibe como niños Marcos 10:15, por eso debemos buscar su gobierno Mateo 6:33, no es realidad física sino Su Señorío, Su Reinado en nuestras vidas.
-El Reino tiene un dominio donde ejerce autoridad, donde se manifiesta su Soberanía y poder real, un lugar o más bien por ahora una realidad. Lucas 16:16 es una realidad presente; se disfruta desde ahora sus beneficios Romanos 14:17, paz que no depende de lo natural, está aquí entre nosotros Lucas 17:21.
-El Reino son personas bajo esa autoridad, manifestando su dominio, trasladadas al Reino Colosenses 1:13, en el ministerio de Jesús y los apóstoles hasta el día de hoy, se manifiesta en sanidad, salvación y en especial liberación Mateo 9:35; 12:28; Lucas 9:11; 11:20. Los que somos parte del Reino tenemos parte con El en la manifestación de su reino Lucas 22:29, por eso ya lo que causa depresión, enfermedades, suicidio, no tiene poder sobre nosotros.
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